miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿QUÉ ES UNA INFOGRAFÍA?


Sería un tanto aventurado comenzar este artículo sin tratar de arrojar algo de luz, o al menos intentarlo, sobre qué es lo que entendemos, podemos entender, o deberíamos entender, cuando nos referimos a la palabra “Infografía”.

¿Qué es una infografía?

Atendiendo a la definición de la Real Academia de la Lengua Española:

Infografía. (Acrón. de informática y -grafía; marca reg.).
1. f. Técnica de elaboración de imágenes mediante ordenador.
2. f. Imagen obtenida por medio de esta técnica.

Entendidas como tal, lo cierto es que podríamos considerar como infografía a cualquier imagen generada por un software informático (y el abanico es bastante amplio), pues es esta circunstancia, la de haber sido generada por una computadora, la que parece dar sentido a la expresión. Pero como en casi todo, los expertos, o incluso las diferentes fuentes a las que podamos acudir, no se ponen de acuerdo.

“Informática + grafía”. Pero, ¿y si en realidad de lo que hablamos es de “información + grafía”? Cualquier imagen, al fin y al cabo, transmite una información. Pero el acrónimo “información + grafía” iría un poco más allá. ¿Hasta dónde? Pongamos un ejemplo práctico:

Abrimos nuestro periódico o revista de referencia y tras una larga serie de noticias, normalmente acompañadas de fotografías con sus correspondientes pies de foto, o a veces ni eso, nos encontramos una ilustración en la que a través de dibujos y gráficos de poca complejidad, acompañados de pequeñas explicaciones escritas, se nos complementa, sintetiza, o clarifica un artículo sobre la volatilidad de los mercados, el funcionamiento de una planta nuclear, o la inminente operación quirúrgica de un monarca europeo, temas que generalmente escapan de aquello que dominamos, pero a los que podemos aproximarnos a través de dichas ilustraciones.
Eso que estamos observando es lo que también podemos considerar como infografía. Entendida tal como la representación gráfica de la información que estamos leyendo. Gráficos (mapas, escenas, siluetas abstractas, imágenes esquemáticas) acompañadas generalmente de textos simples o indicaciones que ayudan a entender, no sólo lo que estamos viendo, sino lo que hemos leído en un texto de mayor complejidad al que suelen acompañar.  A grandes rasgos podemos decir que una infografía de este tipo es el resumen o complemento gráfico de una información compleja. Pero siempre y cuando exista una relación clara y evidente entre los dos factores de esa ecuación. Es más, si una infografía es capaz de sintetizar correctamente una información, esta podría llegar a ser una entidad propia.

Uno de los campos en los que la infografía ha encontrado una mayor profusión es, como ya hemos visto, el periodismo. Pero también se han generalizado en otros ámbitos en los que se hace necesario transmitir una información de forma clara y sencilla, por ejemplo en la publicidad o el marketing.

Bajo estas premisas podríamos plantearnos si resulta imprescindible que ese tipo de imágenes deban realizarse mediante aplicaciones informáticas, básicamente porque podemos encontrar ejemplos que se ajustarían a esta definición en periódicos de épocas en las que la informática no estaba precisamente desarrollada.  O también podríamos plantearnos (sobre todo ahora que las herramientas gráficas lo permiten) si estas deben ser estáticas o dinámicas.
Entrar en este campo resultaría complicado y hasta farragoso pues se haría imprescindible no sólo tener en cuenta varios principios del diseño gráfico, sino también de las ciencias de la información. Pero al fin y al cabo el objeto de la serie de artículos que iniciamos con este primer post no es la infografía entendida bajo los términos que acabamos de relatar. Aunque parece haber quedado claro que se hacía necesario hacer una pequeña referencia a esta “tipología”.

Volvamos, por tanto, a la primera definición. Aquella que definía a la infografía como la técnica de elaboración de imágenes mediante ordenador, y al fruto de ésta.

En este caso parece que el uso de la informática está fuera de toda duda. Extendiendo la definición que nos da la RAE, podemos decir que una infografía es la imagen que se obtiene tras aplicar a un modelo en tres dimensiones generado por ordenador, una serie de cálculos informáticos que simulan el comportamiento real de la luz, los materiales, o las texturas. Resulta tan inequívoco el uso de la informática para esta definición, que ésta interviene en básicamente todo el proceso. Empezando por el modelado, pasando por el renderizado, y terminando con la postproducción. Tres procesos en los que sí o sí intervendrá una computadora y que más adelante definiremos y trataremos con mayor profundidad.
Ejemplo de infografía para representación arquitectónica y de infraestructura elaborada por I.D. Infografía y Delineación.
Sería conveniente señalar que tampoco en este caso existiría unanimidad, ya que en función de las aplicaciones cada cual ha añadido un apellido al término: infoarquitectura, infografía 3D, infografía industrial, infografía de productos… Pero al final todas están haciendo referencia a una visualización más o menos realista obtenida mediante las mismas técnicas.

También se ha generalizado el uso de la palabra “render” para referirse a este tipo de imágenes, sin embargo el render o renderizado no es más que una fase del trabajo.

Para dejar las cosas claras, la palabra infografía será utilizada a partir de ahora y para próximos artículos, como la imagen obtenida tras un proceso de modelado, renderizado y edición fotográfica, tal y como ya hemos definido, sea cual sea su aplicación: arquitectura, ingeniería civil, urbanismo, ingeniería industrial, o diseño de productos.

Nace así este blog, para hablar de Infografías.